El Desafío Audi es la última prueba puntuable para el Trofeo
Presidente de la Xunta, y se ha convertido en una de las citas ineludibles
del calendario nacional de cruceros de alto nivel. Los 150 barcos que
llenaron la Ría de Pontevedra de velas en la edición del
año pasado confirman que se trata de una regata en auge.
Este año, la previsión indica una cifra histórica
en torno a los 200 barcos. Será una imponente flota distribuida
en ocho clases: GP 42, IMS 570, IMS 670, IMS Open, Platú 25, Sun
2000, Óptimist y Radio Control.
La clase GP 42 es la que mayor expectación está despertando
en su primera temporada de competición. Se trata de barcos que
navegan en tiempo real -el primero en cruzar la línea de llegada,
gana-, y que demuestran su competitividad con regatas terriblemente disputadas
de principio a fin.
Pero los modernísimos GP 42 tendrán que hacerlo muy bien
para restar protagonismo a los IMS 670, IMS 570 e IMS Open. En apenas
una semana, los IMS 670 lucharán en este mismo campo de regatas
por el Campeonato del Mundo de la clase, por lo que tomarán esta
prueba como un auténtico pre-mundial.
Los Platú 25 también navegan en tiempo real. En la edición
de 2006, tomaron el Desafío Audi como previa de su Mundial, disputado
en la Ría de Vigo pocos días más tarde. Prometen
máxima emoción.
Como cada año, los más jóvenes también tienen
su hueco en el Desafío Audi. Más de 100 niños lucharán
por un puesto en el podio en los campos de regatas de Óptimist
y Sun 2000 situados frente al Real Club Náutico de Sanxenxo.
Novedad de esta edición es la regata de Radio Control. Barcos
en miniatura que disputarán sus divertidas mini-regatas en la dársena
del club.
La guinda del VII Desafío Audi volverán a ponerla el Race
Village y el intenso programa social de la regata, sin duda uno de los
mejores y más animados del circuito nacional.
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